
Joel 3:10 “Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy.”
Cada día somos sometidos a grandes pruebas y luchas, muchas por efecto de nuestras decisiones, otras por las circunstancias y otras por las decisiones y circunstancias de otros. No importa por la situación que sea, esto desgasta nuestro cuerpo y mina nuestras fuerzas, lo peor aún creemos que no tenemos nada conque enfrentar dicha situación y vemos insuficiente lo que tenemos a mano…
Joel en el capítulo 3 estaba profetizando de lo que acontecería en los últimos días y en el verso 10 llama la atención esta declaración “Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces” un azadón no se parece en nada a una espada y una hoz tampoco a una lanza, sin embargo era lo único que tenían en la mano, esto nos lleva a reflexionar en que no es lo que tengamos en la mano…es en lo que lo podemos convertir, y algo que te hacia parecer débil ante los demás una vez que lo conviertes te hace pasar de un momento de debilidad a un momento de Fortaleza.
Salmos 18:1-2 Te amo, oh Jehová, fortaleza mía.2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.
2 Corintios 12:9-10 9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
Isaías 40:29-31 29 El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. 30 Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; 31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Romanos 8:26 26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
Isaías 41:10 10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
5- No te aflijas ni te entristezcas en tu debilidad, porque Dios cambiara tu lamento en baile, porque ninguna debilidad será más grande que tu fortaleza.
Isaías 12:6 6 Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.
6- No trates de evadir y enfrentar tu debilidad, porque perderás la recompensa de ver la gloria de Dios sobre tu vida.
En un lejano reino, el rey puso una enorme piedra obstaculizando un camino, luego se escondió para observar si alguien quitaba aquella enorme piedra. Algunos de los comerciantes y cortesanos más adinerados pasaron por el camino y simplemente giraron y pasaron al lado de la roca, a tal situación muchos se levantaron y gritaron contra el rey por no tener los caminos limpios y sin obstáculos, pero ninguno hizo nada para quitar la piedra del camino.
Luego paso un campesino con una carga de verduras en su hombro y al aproximarse a la roca( no a la esposa) sino a la enorme piedra puso su carga en el suelo y trato insistentemente de mover la piedra que impedía su paso, después de empujarla insistentemente lo logro, noto al agacharse y tomar su carga que justo donde estaba la gran piedra había una bolsa, la cual tomo y vio que dentro de ella había una cartera con muchas monedas de oro, pero junto con las monedas una nota del rey que decía: este dinero será para la persona que quitare esta roca del camino.
El campesino entendió algo que los demás nunca comprendieron.
“Cada obstáculo presenta una oportunidad de mejorar en vez de quejarse, si se actúa correctamente.”
Mira tú Debilidad como una oportunidad que Dios quiere utilizar para que seas mejor, no evadas tus debilidades, no te quejes de ellas, no llores por ellas, conviértelas en tu fortaleza y la recompensa será tuya
2 Corintios 12:9-10 9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
DIAGA EL DEBIL, ¡FUERTE SOY!