Cruzaré el Jordán de mis promesas

Introducción 

Josué 1:10-11 “10Y Josué mandó a los oficiales del pueblo, diciendo: 11Pasad por en medio del campamento y mandad al pueblo, diciendo: Preparaos comida, porque dentro de tres días pasaréis el Jordán para entrar a poseer la tierra que Jehová vuestro Dios os da en posesión.”

  1. El pueblo entero debía pasar el río Jordán para entrar a poseer la tierra que Dios les daba en posesión. El río Jordán representaba para el pueblo un gran obstáculo entre ellos y la tierra prometida, es un rio de 360 kms de longitud y 45 mts de ancho, con cuatro corrientes que lo alimentan y que lo hacen un río caudaloso.
  2. Ese río representa las pruebas por las que tienes que pasar para entrar a conquistar la tierra de tus sueños y anhelos, la tierra de los sueños que Dios te da, de aquí que este mensaje lleva por título: Cruzando el Jordán de mis promesas.
  1. El pueblo entero debía pasar el río Jordán para entrar a poseer la tierra que Dios les daba en posesión. El río Jordán representaba para el pueblo un gran obstáculo entre ellos y la tierra prometida, es un rio de 360 kms de longitud y 45 mts de ancho, con cuatro corrientes que lo alimentan y que lo hacen un río caudaloso.
  2. Ese río representa las pruebas por las que tienes que pasar para entrar a conquistar la tierra de tus sueños y anhelos, la tierra de los sueños que Dios te da, de aquí que este mensaje lleva por título: Cruzando el Jordán de mis promesas.

¿Cómo se cruza el Jordán?

Vamos a conocer cuatro cosas que tenemos que hacer para cruzar cada Jordán que se atraviese en nuestro camino.

  1. Lleva la presencia de Dios contigo.

 Para cruzar el Jordán Dios le dijo a Josué que primero debía pasar el arca del pacto, que era el arca de la presencia de Dios.

 Josué 3:9-17 “9Y Josué dijo a los hijos de Israel: Acercaos, y escuchad las palabras de Jehová vuestro Dios. 10Y añadió Josué: En esto conoceréis que el Dios viviente está en medio de vosotros, y que él echará de delante de vosotros al cananeo, al heteo, al heveo, al ferezeo, al gergeseo, al amorreo y al jebuseo. 11He aquí, el arca del pacto del Señor de toda la tierra pasará delante de vosotros en medio del Jordán. 12Tomad, pues, ahora doce hombres de las tribus de Israel, uno de cada tribu. 13Y cuando las plantas de los pies de los sacerdotes que llevan el arca de Jehová, Señor de toda la tierra, se asienten en las aguas del Jordán, las aguas del Jordán se dividirán; porque las aguas que vienen de arriba se detendrán en un montón.14Y aconteció cuando partió el pueblo de sus tiendas para pasar el Jordán, con los sacerdotes delante del pueblo llevando el arca del pacto, 15cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua (porque el Jordán suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega), 16las aguas que venían de arriba se detuvieron como en un montón bien lejos de la ciudad de Adam, que está al lado de Saretán, y las que descendían al mar del Arabá, al Mar Salado, se acabaron, y fueron divididas; y el pueblo pasó en dirección de Jericó. 17Mas los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová, estuvieron en seco, firmes en medio del Jordán, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán; y todo Israel pasó en seco.”

  • Dios les dijo como debían pasar la prueba del río Jordán, primero pasas mi presencia y yo me encargo de lo demás. La ciudad de Adam está a 48 kms de donde ellos iban a cruzar, recuerde que eran dos millones de personas las que debían cruzar. Todos ellos cruzaron en seco, el caudal del río no los tropezó, fue detenido por cuanto la presencia de Dios iba delante de ellos.

 Debemos entender que nuestra vida estará llena de ríos Jordán que nos separarán de nuestras promesas, nuestros sueños, siempre habrá situaciones difíciles que sortear pero Dios siempre le ha dado a su pueblo la forma de vencer: Lleva mi presencia delante de ti.

 Salmo 88:1-2 “1 Oh Jehová, Dios de mi salvación, Día y noche clamo delante de ti. 2 Llegue mi oración a tu presencia; Inclina tu oído a mi clamor.”

 La oración es lo que hace que su presencia vaya delante de ti abriéndote el camino.

Lee y cumple mi palabra.

     Dios le dijo a Josué antes de entrar a poseer la tierra prometida: Solo te mando que seas valiente y esforzado para cumplir todo lo que dice mi palabra y harás pasar primero mi presencia y yo me encargo de hacerte cruzar en seco y de echar de esa tierra al cananeo, al heteo, al heveo, al ferezeo, al gergeseo, al amorreo y al jebuseo.

 Salmo 119:105 “Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.”

  • La palabra de Dios te hace poder ver el camino por donde debes ir tras las conquista de tus sueños. Si no leemos la palabra de Dios y la estudiamos es como andar a oscuras.

 El problema es que Dios nos dice como atravesar por nuestros problemas, pero no lo hacemos y aparte nos quejamos.

  • Lo triste del tema es que el cristiano sabe que debe leer la palabra de Dios y pasar largos tiempos en oración y no lo hace. Los Jordanes de su vida lo arrastran y ni así quiere hacer lo que Dios le manda.

Tienes que recordar lo que Dios ha hecho por ti

Lo tercero que Dios nos manda a hacer es recordar lo que Dios ha hecho por nosotros.

Josué 4:4-7 “ Entonces Josué llamó a los doce hombres a los cuales él había designado de entre los hijos de Israel, uno de cada tribu. 5Y les dijo Josué: Pasad delante del arca de Jehová vuestro Dios a la mitad del Jordán, y cada uno de vosotros tome una piedra sobre su hombro, conforme al número de las tribus de los hijos de Israel, 6para que esto sea señal entre vosotros; y cuando vuestros hijos preguntaren a sus padres mañana, diciendo: ¿Qué significan estas piedras? 7les responderéis: Que las aguas del Jordán fueron divididas delante del arca del pacto de Jehová; cuando ella pasó el Jordán, las aguas del Jordán se dividieron; y estas piedras servirán de monumento conmemorativo a los hijos de Israel para siempre.”

  • Ellos debían recoger doce piedras, una por cada tribu, y ponerlas juntas después de cruzar el Jordán, para que ellos recordaran lo que Dios había hecho.
  • La generación anterior había visto a Dios abrir el Mar Rojo para dejarlos pasar en seco y cerrarlo con los egipcios adentro, pero cuando pasaron a espiar la tierra prometida se les olvidó lo que Dios había hecho por ellos y tuvieron miedo y no confiaron en que Dios les daría esa tierra.
  • Ahora Dios quería asegurarse que esta nueva generación recordaría como Dios les abrió paso en el Jordán y les sirviera de un recordatorio que les diera confianza que Dios siempre va delante de ellos.

Josué y Caleb habían hablado conforme habla un hijo de Dios que confía en Dios: Si Dios nos trajo hasta aquí, Dios nos dará esta tierra. Y esas piedras eran un recordatorio para cuando enfrentaran duras pruebas, de que Dios estaba con ellos y había prometido echar fuera a los pueblos que les hicieran la guerra.

Dios lo que quiere es que recuerdes cuantas veces te ha librado, cuantas veces ha estado contigo, de cuantas situaciones difíciles te ha sacado. David le decía a Saúl que Dios ya lo había librado antes de osos y leones y lo libraría de Goliat, y así lo hizo.

La cruz abrió tu Jordán espiritual.

  1. En tu vida espiritual, el cruce de tu más importante Jordán lo hizo Jesús por ti en la cruz. La cruz de Jesús representa la salvación de tu alma por la eternidad, Jesús abrió el Jordán de la muerte para darnos vida eterna.
  2. De igual manera Dios quiere hacerlo en tu vida terrenal. La piedras representan recuerdos firmes de que Dios siempre ha estado contigo y te ha librado de osos, leones, gigantes y hasta la muerte eterna. ¿De qué crees que Dios no te librará?

Tienes que recordar quién eres para Dios

 Por último, la cuarta cosa que Dios nos pide que hagamos para estar propagados para conquistar la tierra de nuestras promesas es recordar quienes somos para Él.

 Josué 5:2,8-9 “2En aquel tiempo Jehová dijo a Josué: Hazte cuchillos afilados, y vuelve a circuncidar la segunda vez a los hijos de Israel. 8Y cuando acabaron de circuncidar a toda la gente, se quedaron en el mismo lugar en el campamento, hasta que sanaron. 9Y Jehová dijo a Josué: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto; por lo cual el nombre de aquel lugar fue llamado Gilgal, hasta hoy.”

 Ellos ya  estaban listos para empezar la conquista de la tierra prometida, pero Dios no los dejó ir a la guerra sino hasta después de circuncidarlos. Dios había pactado con su pueblo que Él los libraría de Egipto, y quería que ellos lo recordaran.

Génesis 17:1-2 y 10 “Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto. 2Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera. 10Este es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros.”

  • La circuncisión le recordaba al pueblo el pacto entre Dios y ellos. Los varones que habían vagado en el desierto por cuarenta años, que estaban circuncidados, habían muerto y la nueva generación no había sido circuncidado.

Imagínate, todos los pueblos estaban al pendiente de los hebreos y de lo que Dios estaba haciendo con ellos. La Biblia dice que todos los pueblos desfallecían de miedo de ver lo que Dios estaba haciendo con ellos. Ahora todos los hombres de guerra estaban en un mega hospital de recuperación, pues se necesitaban varias semanas para reponerse de la circuncisión.

Qué riesgo, podían haber sido atacados en ese momento de debilidad en su fuerza física, pero era una gran estrategia espiritual, era una proeza de fuerza espiritual y de confianza en Dios, que nadie se atrevería a atacarlos porque Dios estaba con ellos.

Cristo nos circuncidó a todos los que le invocamos.

  • Egipto representa el pecado, la esclavitud, el afán, estar haciendo ladrillos, recogiendo la paja para hacerlos todo el tiempo y no tener tiempo de adorar y servir a su Dios. Jesús nos libró a nosotros de nuestro Egipto, el pecado y la muerte.

 Colosenses 2:11 “11En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo;”

  • Dios ya les había hecho recordar lo que Él había hecho por su pueblo, ahora quería que recordaran quienes eran ellos.
  • De igual manera quiere hacer contigo, quiere que recuerdes quien eres, de acuerdo a la Biblia, eres un hijo de Dios, amigo de Cristo, miembro del cuerpo de Cristo, un santo, un redimido y perdonado de todos tus pecados, una persona sentada en lugares celestiales, un ciudadano del cielo y un colaborador de Dios, solo por mencionar algunos

 Amplia tu visión: Todo se trata de Salvación.

Dios le dio a su pueblo la tierra prometida desde Abraham, para que fuera la tierra por donde caminaría su Unigénito Hijo Jesús, donde derramaría su sangre para darle a su pueblo vida eterna.

La tierra prometida no tiene que ver con tus logros, tiene que ver con salvación, la tuya y la de tus seres queridos y de los que estén cerca de ti.

Cuando el pueblo de Dios entienda esto de verdad, se liberará de esa carrera por el éxito y la prosperidad, y comenzará a correr a hacer discípulos, comenzará a buscar realmente el Reino de Dios y su justicia y todos sus anhelos llegarán como una añadidura de que buscas la salvación de los perdidos.

Si tú haces estas cuatro cosas para cruzar tu Jordán, nada ni nadie te podrá quitar del camino a la conquista de tus sueños en Dios: Leer la Biblia, orar para que la presencia de Dios vaya delante de ti, recordar todo lo que Dios ha hecho por ti y recordar siempre quien eres, poniendo siempre la mirada en la salvación, la tuya y la de los perdidos, estarás listo siempre para conquistar todos esos sueños y anhelos.

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