¡Compromiso y Victoria!

Introducción

La palabra Miedo de acuerdo al diccionario es “Angustia por un riesgo o daño real o imaginario”, éste puede ser provocado por diversas circunstancias, pensemos en este momento en el miedo a los animales. Recodemos como algunas personas se altera cuando ven cierto tipo insectos y dan el grito cuando se les atraviesa una cucaracha o araña, y que decir cuando es un ratón aunque sea del tamaño de tu dedo pulgar. Tal vez tú tienes miedo a algún animal pequeño, por alguna experiencia que hayas vivido en carne propia, porque tengas conocimiento de que alguna persona que se enfrentó a un asunto desagradable con esos animalitos o simplemente porque resultan desagradables a tu vista y estas muchos mejor si no los ves.

Vamos a usar la imaginación… por favor, trasládate a tu habitación, estas disfrutando de un tiempo de descanso físico, no hay ruido ni nadie que te moleste, recostado sobre la cama y con los ojos cerrados en proceso de dormir, de repente abres los ojos y ves que un ratón está por tus pies. ¿Cómo reaccionarias?, ¿podrías conservar la calma?, que tal si en lugar de ser un ratoncito, son varios leones que están en tu recámara. Esa imagen ni siquiera es tan fácil de traer a la mente, porque resultaría fatal de inmediato.

Existe un pasaje bíblico en donde un hombre, de nombre Daniel, salió bien librado después de ser arrojado en un foso lleno de leones. Daniel 6:22 “22 Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo.” Hoy vamos a recordar la forma en que la misericordia y amor de Dios estuvo con Daniel, al tiempo que el Espíritu Santo te mostrará el grado de compromiso que tienes con nuestro Señor y contigo mismo, llevándote a tomar las decisiones adecuadas que te conducirán a salir bien librado de los asuntos adversos que pudieras tener en la vida. Por eso, este tema lleva por nombre:

II. COMPROMISO Y VICTORIA

Vamos a empezar situándonos en el contexto histórico – social que vivía Daniel.

Daniel 1:1-2 (TLA) “ 1-2 El rey Nabucodonosor de Babilonia llegó a la ciudad de Jerusalén para conquistarla con su ejército, y Dios le permitió tomar prisioneros al rey Joacín y a muchos israelitas, y llevárselos a Babilonia. Dios también le permitió llevarse muchos de los utensilios que se usaban en el templo de Jerusalén. Nabucodonosor se los llevó y los juntó con los tesoros que había en el templo de sus dioses. Cuando esto sucedió, Joacín llevaba tres años de reinar en Judá.”

Daniel fue uno de los israelitas que sufrió la conquista de Jerusalén por parte del pueblo de Babilonia y calló prisionero, siendo conducido a Babilonia. El rey de este imperio quería tener a su servicio gente joven, sabia y de las mejores familias, por lo que instruyó que de los prisioneros tomarán gente con estas cualidades, indicando que durante tres años, estos jóvenes comerían y beberían lo mismo que el rey, mientras tanto, estudiarían y aprenderían el idioma y la cultura de los babilonios. En aquel tiempo Daniel era un joven de aproximadamente 14 años de edad, que fue contado dentro del grupo seleccionado.

III   PRIMERO, CUIDA TU CORAZÓN

Después de ser conquistada Jerusalén y ser tomado como prisionero de guerra, al corazón de Daniel pudieron haber subido muchas cosas negativas; contra su pueblo, porque no pudieron defenderse bien, contra él porque quizás no pudo aportar lo suficiente para que la defensa fuera un éxito o contra Dios, porque podía resultarle injusto que los haya dejado sufrir esa derrota, cayendo cautivos y dejando todos sus sueños atrás. De haber sido así, la actitud de Daniel hubiera sido pésima contra todo su entorno, sin embargo, veamos cómo reaccionó cuando le indicaron comer y tomar lo mismo que el rey de Babilonia.     

Daniel 1:8-15 (NVI) “8 Pero Daniel se propuso no contaminarse con la comida y el vino del rey, así que le pidió al jefe de oficiales que no lo obligara a contaminarse. 9 Y aunque Dios había hecho que Daniel se ganara el afecto y la simpatía del jefe de oficiales, 10 éste se vio obligado a responderle a Daniel: «Tengo miedo de mi señor el rey, pues fue él quien te asignó la comida y el vino. Si el rey llega a verte más flaco y demacrado que los otros jóvenes de tu edad, por culpa tuya me cortará la cabeza.» 11 El jefe de oficiales le ordenó a un guardia atender a Daniel, Ananías, Misael y Azarías. Por su parte, Daniel habló con ese guardia y le dijo: 12 «Por favor, haz con tus siervos una prueba de diez días. Danos de comer sólo verduras, y de beber sólo agua. 13 Pasado ese tiempo, compara nuestro semblante con el de los jóvenes que se alimentan con la comida real, y procede de acuerdo con lo que veas en nosotros.» 14 El guardia aceptó la propuesta, y los sometió a una prueba de diez días. 15 Al cumplirse el plazo, estos jóvenes se veían más sanos y mejor alimentados que cualquiera de los que participaban de la comida real.”

Hoy sabemos que Dios no te juzga por lo que comes o bebes, pero eso es otra historia, lo que es digno de resaltar acá, es como a pesar del contexto que enfrentaba Daniel, tomó la decisión de guardar su corazón y no se dejó seducir por los deleites que se le ofrecían, antes bien, puso en primer lugar al Señor, pero no solo de palabra, sino con obras, recordemos que el pueblo judío debía limitarse de comer algunas cosas.

Dentro de la prueba  en la que pudieras estar, llamase enfermedad, escases financiera, dificultades , con tus hijos, otras personas o cualquier asunto adverso. ¿Crees que al Señor le gustará que acudas con aquel brujo famoso, que tomes dinero que no te pertenece o mientas para obtenerlo, que tal mejor pensar en el divorcio, dejar que los hijos hagan lo que quieran y permanecer apático?, ¿eso será lo mejor?… lo que Dios quiere es que a pesar de que las circunstancias se estén poniendo difíciles, cuides lo que piensas y por tanto lo que hablas y haces.

Proverbios 4:23 (DHH) “23 Cuida tu mente más que nada en el mundo,
porque ella es fuente de vida.”

Por lo que te conviene cuidarte y eso significa apartarte o rechazar las cosas que no vienen de Dios y confiar en que Él te dará la victoria. Así como estuvo con Daniel, estará contigo.

Hebreos 11:6 “6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”

IV.ENFRENTANDO AL ENEMIGO

Pasó el tiempo y Daniel permanecía amando a Dios con sus actos, recibiendo dones de parte del Señor y trabajando, por lo que permanecía en la gracia del rey. Fue así, que apareció la envidia de la gente que le rodeaba, y pensaron en ponerle una trampa, pero sabían que la única forma de acusar de algo a Daniel era en función a la relación que mantenía con Dios, toda vez que Babilonia no era un pueblo que sirviera al Dios vivo que él amaba.

Daniel 6:5 “Entonces dijeron aquellos hombres: No hallaremos contra este Daniel ocasión alguna para acusarle, si no la hallamos contra él en relación con la ley de su Dios.”

En virtud de lo anterior, esto fue lo que propusieron al rey para hacer caer a Daniel.

Daniel 6:7-9 (TLA) “7Todos los jefes y gobernantes queremos sugerir a Su Majestad que ponga en vigor una nueva ley. Según esa ley, durante un mes nadie podrá adorar a ningún dios ni persona, sino sólo a Su Majestad. Esa ley se aplicará en todo el reino, y cualquiera que la desobedezca será echado vivo a la cueva de los leones. 8 Si Su Majestad firma esta ley, nada ni nadie podrá cambiarla. Así lo dice la ley de los medos y los persas».9 El rey aceptó firmar la ley.”

Ya con la ley firmada y sabiendo que Daniel mantenía una relación estrecha con Dios, lo siguieron y lo sorprendieron en el momento justo de acuerdo a sus intereses.

Daniel 6:11 “11 Entonces se juntaron aquellos hombres, y hallaron a Daniel orando y rogando en presencia de su Dios.”

De nueva cuenta, a pesar de las envidias, amenazas y persecución, Daniel se mantuvo fiel al Señor y con amor al prójimo, sin importar que fuera condenado al castigo que el rey dispuso.

Este es un llamado para ti, la gente que te rodea está expectante de lo que sucede en tu vida y eres señalado por confiar en Dios, en que te dará la salida para esa dificultad que estas cruzando. El Señor te recomienda que seas ejemplo aún en medio de la adversidad

1 Pedro 2:11-12 (DHH) 11 Queridos hermanos, les ruego, como a extranjeros de paso por este mundo, que no den lugar a los deseos humanos que luchan contra el alma.12 Condúzcanse bien entre los paganos. Así ellos, aunque ahora hablen contra ustedes como si ustedes fueran malhechores, verán el bien que ustedes hacen y alabarán a Dios el día en que él pida cuentas a todos.

V.LA RELACIÓN QUE TE DA LA VICTORIA

Fue así como pusieron a Daniel delante del rey, con la intensión de que fuera sacrificado en el foso de los leones. Y aunque Daniel estaba en la gracia del rey, la sentencia fue cumplida.

Daniel 6:13 “13 Entonces respondieron y dijeron delante del rey: Daniel, que es de los hijos de los cautivos de Judá, no te respeta a ti, oh rey, ni acata el edicto que confirmaste, sino que tres veces al día hace su petición.”

Y como lo citamos al principio, el ángel del Señor cerró la boca de los leones para que no tocaran a aquel hombre con el cual mantenía una relación cercana y por lo tanto representaba un miembro de su ejército aquí en la tierra, aquel que cuenta con la protección del Santo, aquel que es un hijo en espíritu y verdad. Confirmado esto, veamos como el mismo rey de Babilonia reconoció la relación que había entre Dios y Daniel, cuando por la mañana lo fue a buscar.

Daniel 6:19-23 “19 El rey, pues, se levantó muy de mañana, y fue apresuradamente al foso de los leones. 20 Y acercándose al foso llamó a voces a Daniel con voz triste, y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿te ha podido librar de los leones? 21 Entonces Daniel respondió al rey: Oh rey, vive para siempre. 22 Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo. 23 Entonces se alegró el rey en gran manera a causa de él, y mandó sacar a Daniel del foso; y fue Daniel sacado del foso, y ninguna lesión se halló en él, porque había confiado en su Dios.”

De la misma manera en que Dios libró a Daniel de la boca de los leones, que representan el anhelo de satanás por destruir la fe de los hijos de Dios, te librará de cualquier angustia que estés pasando. Hoy es un buen momento para que hagas el propósito en tu corazón de guardar tu mente a pesar de las circunstancias, evitar tomar justicia por tu propia mano, decidiéndote a orar, alabar a Dios, y en general no despegarte de los negocios del Señor.

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